Carla Estrada vive en el pasado, añorando privilegios que hace mucho tiempo dejó de merecer

Carla Estrada vive en el pasado, añorando privilegios que hace mucho tiempo dejó de merecer

Totalmente desbordada fue la reacción de Carla Estrada ante el anuncio de que la serie sobre Silvia Pinal, que ella preparaba, sería pospuesta para el próximo año.

Apenas enterada de que su proyecto sería pospuesto, la productora se apresuró a hacer comentarios a la prensa, en los que lejos de apoyar la decisión de sus jefes, se concentró en describir un panorama dramático: los actores que participarían en ese proyecto estaban desolados; la señora Pinal había llorado al enterarse de la decisión; Itatí Cantoral, quien sería una de las actrices encargadas de personificar a la gran actriz, no daba crédito; decenas de personas se quedarían sin empleo. Y remataba subrayando que el proyecto había sido la bioserie mejor evaluada, por lo cual, según ella, la decisión era totalmente inexplicable.

La actitud de Carla Estrada deja claro que la productora vive en el pasado. No sólo no entiende su papel como empleada, también olvida por completo que sus épocas de productora privilegiada pasaron hace mucho tiempo.

Al parecer no recuerda que durante muchos años recibió privilegios que ningún otro productor había tenido, y a los cuales no supo responder: Entre 2003 y 2008 se le autorizaron elevados presupuestos para realizar al hilo tres producciones de época: Pasión, Alborada y Amor real, de las cuales sólo la última tuvo resultados importantes. Su última telenovela, Sortilegio (2009), pasó sin pena ni gloria y por ello los directivos de Televisa la eliminaron de la plantilla de productores de telenovelas.

De ahí pasó a realizar Doctores, un programa unitario de bajo perfil que se agotó en su primera y única temporada por sus bajos niveles de audiencia y comercialización. Después se le asignó la producción de la revista matutina HOY, misma que comandó durante tres años sin dar mayores resultados.

Y qué decir de la última producción a su cargo, la serie En la vida de… Joan Sebastián, en la que la experimentada productora cometió graves errores de ambientación de época: la aparición de pósters del cantante Gerardo Ortiz, modelos de automóviles fuera de contexto, o la inexplicable presencia de teléfonos celulares y pantallas planas en tiempos en los que aún no existían.

Con todo esto, toman fuerza las versiones que afirman que en San Ángel ya consideran seriamente que quizá es tiempo de que la productora busque otros espacios donde el gran talento, que ella afirma tener, pueda ser valorado.

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